El uso de almohadas como elemento decorativo en el dormitorio

Las almohadas son un excelente recurso para decorar el dormitorio. Su versatilidad las hace perfectas para darle un toque chic al ambiente y al mismo tiempo un aspecto confortable. Puedes sacarle provecho al usarlas para acompañar algunos muebles dentro de la habitación como baúles, sillones o simplemente la cama, que al fin y al cabo es la pieza principal de cualquier habitación. A continuación, te contamos un poco sobre el uso de las almohadas como elemento decorativo en el dormitorio:

La composición entre forma y tamaño

En el mercado ya no solo encuentras las típicas almohadas rectangulares que todos usamos para dormir. También puedes hallar almohadones pensados exclusivamente con fines decorativos. Son muy comunes los modelos con formas y motivos, como los de estrellas, flores, rombos, círculos ¡y hasta letras! Sin embargo, para cuidar la estética en tu habitación lo mejor es decidirse por uno o dos formatos para así crear una buena composición por tamaños o formas.

¿Cómo elegir las almohadas perfectas?

Para empezar, debes tomar en cuenta los materiales con los que las fabrican; estos pueden ser fibra, látex o viscoelástica. En cualquier caso, te brindarán comodidad. Por otro lado, dependiendo de la forma en que duermas necesitarás almohadas más firmes, blandas, gruesas o finas. De cualquier forma, es muy probable que no las uses todas para dormir y termines solo usando un par por las noches.

El contraste con los demás elementos

El recurso decorativo de las almohadas se puede aplicar en cualquier habitación de la casa, ya sea en la habitación matrimonial, la de los niños y hasta en la de visitantes. En cualquier casa, será un plus dentro de la decoración que se sabrá valorar. Sobre todo si se logra combinar con la ropa de cama y las cortinas. Eso sí, sin caer en el error de usar los mismos estampados. La recomendación es buscar tonalidades similares entre ellos.

Cuando mandes a confeccionar las fundas de tus almohadas,procura que las telas que se empleen sean suaves, para beneficiar el descanso, de buena calidad, para asegurar su duración y lavables, para poder mantenerlas limpias sin problema. Lo recomendable es usar algodón, pero si cuentas con un poco más de presupuesto anímate a probar la seda. Esta es una manera con la que no solo lograrás una decoración de buen gusto sino también funcional para el dormitorio.


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